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Frito mallorquín: receta

Por Trasmed

El frito mallorquín es un plato típico de Mallorca elaborado con carne, verduras e hinojo, cocinados juntos en una sartén o cazuela. Se considera una de las recetas más tradicionales de la gastronomía balear y destaca por su sabor intenso y su combinación de ingredientes sencillos.

Elaborar esta receta en casa es como viajar a Mallorca sin salir de tu cocina. Se trata de un plato humilde que, con el paso de los siglos, ha logrado conquistar las cartas de los mejores restaurantes del archipiélago.

  • Requiere ingredientes sencillos pero de muy alta calidad.
  • Permite aprovechar los productos de temporada que ofrece la huerta.
  • Supone el acompañamiento perfecto para compartir en el centro de la mesa.

[FERRY A MALLORCA]

Qué es exactamente el frito mallorquín

El frito mallorquín es un plato tradicional de raíces sefardíes elaborado a base de una fritura de carne (habitualmente asadura de cordero o cerdo), patatas, pimientos rojos, guisantes y un toque indispensable de hinojo fresco, cocinado todo ello en aceite de oliva virgen extra.

Esta elaboración es, posiblemente, una de las más antiguas que se conservan en el recetario de la isla.

En sus orígenes, era la comida típica que se preparaba durante los días de matanza o en las celebraciones de Pascua. La idea principal era aprovechar todas las partes del animal (hígado, pulmones, sangre) friéndolas junto a las verduras que se acababan de recolectar en el campo, creando un plato energético y nutritivo.

Un pedazo de Mallorca en tu paladar

Para preparar la auténtica receta frito mallorquín necesitas reunir ingredientes frescos de primera calidad, divididos principalmente en unos trescientos gramos de asadura de cordero, medio kilo de patatas, verduras frescas variadas y un buen manojo de hierbas aromáticas que le darán su identidad característica.

Las cantidades pueden variar ligeramente según la familia o el pueblo de Mallorca, pero la base canónica que nunca debe faltar es la siguiente:

  • Base cárnica: asadura de cordero (hígado, pulmón y corazón) cortada en tacos muy pequeños.
  • Vegetales: patatas, un pimiento rojo carnoso, un manojo de cebolletas tiernas, guisantes frescos y una cabeza de ajos.
  • Condimentos: hinojo fresco (el alma de este plato), hojas de laurel, una o dos guindillas, sal, pimienta negra y abundante aceite de oliva.

Dónde comer un buen frito mallorquín tradicional en Mallorca

Si estás de viaje en Mallorca y quieres probar un frito mallorquín tradicional, lo más recomendable es buscar restaurantes de cocina mallorquina o antiguos cellers, especialmente en Palma, Inca o pueblos del interior como Sineu. Muchos de estos locales conservan recetas tradicionales y siguen preparando el plato con ingredientes típicos.

Aunque en zonas turísticas también puedes encontrarlo, normalmente merece la pena salir un poco de los restaurantes más orientados al visitante y apostar por locales con cocina local y carta tradicional. Estas son algunas opciones conocidas donde suele servirse un buen frit mallorquí:

  • Celler Sa Premsa (Palma de Mallorca): uno de los restaurantes históricos de la capital, abierto desde mediados del siglo XX y muy conocido por su cocina mallorquina tradicional. Además del frito mallorquín, también es una buena opción para probar platos como las sopas mallorquinas o el tumbet. Está ubicado cerca del centro de Palma, por lo que resulta cómodo si estás visitando la ciudad.
  • Celler Pagès (Palma de Mallorca): otra referencia clásica en Palma para quienes buscan la cocina mallorquina de toda la vida. Su carta suele incluir especialidades locales y es uno de los sitios más recomendados para probar recetas tradicionales sin salir de la capital.
  • Celler Can Font (Sineu): si recorres el interior de Mallorca, este restaurante es una parada interesante para descubrir la cocina más tradicional de la isla. Sineu es uno de los pueblos con más tradición agrícola y gastronómica, y su famoso mercado semanal hace que muchos viajeros aprovechen para comer aquí después de la visita.
  • Celler Tonet – Antiguo Can Marron (Inca): Inca es uno de los municipios más ligados a la cultura de los cellers, y este restaurante sigue siendo una buena opción para probar platos típicos mallorquines en un entorno tradicional. El frito mallorquín, los caracoles o los platos de cuchara suelen estar entre las opciones más habituales.

Cómo hacer un frito mallorquín

Si no tienes planes de viaje a la isla o simplemente te apetece probar esta receta sin salir de casa, preparar un buen frito mallorquín puede ser una forma estupenda de acercarte a uno de los platos más tradicionales de la isla. Eso sí, hay un detalle que marca la diferencia en el resultado: cocinar cada ingrediente por separado antes de juntarlos al final.

La clave para que quede bien está en respetar los tiempos de cocción de cada alimento. Si mezclas todo desde el principio, las patatas pueden romperse y la carne soltar demasiada agua, haciendo que el plato pierda textura y sabor.

Ingredientes

Para hacer esta receta mallorquina para 4 personas necesitarás:

Carnes

  • 400 g de asadura de cordero (hígado, pulmón y corazón)
  • 300 g de carne magra de cordero o falda troceada
  • 150 g de panceta o tocino fresco (opcional, pero tradicional)

Verduras y hortalizas

  • 500 g de patatas
  • 1 pimiento rojo mediano
  • 1 pimiento verde mediano
  • 2 cebollas medianas
  • 4 dientes de ajo
  • 150 g de guisantes (opcionales, según receta familiar)
  • 1 manojo pequeño de hinojo fresco (clave en el sabor tradicional)

Condimentos

  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 hoja de laurel
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra

Receta paso a paso

Para conseguir que este plato sepa como una comida mallorquina tradicional, lo mejor es cocinar con calma y seguir el proceso.

Prepara los ingredientes

Lava y corta las verduras:

  • Las patatas en dados medianos.
  • Los pimientos en tiras.
  • La cebolla en juliana fina.
  • El ajo laminado.
  • El hinojo fresco picado.

Limpia la asadura y córtala en trozos pequeños, retirando nervios o partes duras si fuera necesario.

Fríe las patatas

En una sartén amplia o cazuela con abundante aceite de oliva, fríe las patatas hasta que estén doradas por fuera y tiernas por dentro.

Retíralas y resérvalas sobre papel absorbente.

Cocina las verduras

En la misma sartén, añade un poco más de aceite si hace falta y sofríe:

  1. Primero la cebolla y el ajo.
  2. Después los pimientos.
  3. Añade el hinojo fresco y la hoja de laurel.

Cocina todo unos 10 minutos a fuego medio hasta que las verduras estén tiernas. Reserva.

Cocina la carne y la asadura

  • En la misma sartén, cocina primero la panceta o el tocino hasta que se dore ligeramente.
  • Añade después la carne de cordero y cocina durante unos 8-10 minutos.
  • Cuando esté casi hecha, incorpora la asadura troceada y cocina unos minutos más. El hígado necesita menos tiempo para no quedar seco.
  • Salpimenta y añade el pimentón dulce al final para que no se queme.

Mezcla todos los ingredientes

Devuelve a la sartén:

  • las patatas,
  • las verduras,
  • los guisantes (si los usas).

Remueve todo con cuidado para que se integren los sabores sin romper las patatas. Cocina junto durante 3-5 minutos a fuego suave.

Ajusta el punto y sirve

Prueba el punto de sal y pimienta y añade un poco más de hinojo fresco picado si quieres potenciar el sabor tradicional.

El frito mallorquín se sirve caliente y recién hecho, normalmente acompañado de pan payés mallorquín.

Variantes de la receta: de las matanzas al mar

Aunque la receta frito mallorquín tradicional se elabora siempre con asadura de cordero, la versatilidad de este plato ha dado lugar a variantes muy populares en la isla que sustituyen la carne tradicional por carne magra de cerdo o incluso por una selección de marisco fresco.

La cocina balear es rica y se adapta a los recursos de cada comarca y a la estación del año en la que nos encontremos.

  • Frito de matanzas: utiliza carne magra de cerdo, panceta y lomo en lugar de cordero, siendo típico de la época invernal.
  • Frito marinero: sustituye toda la carne por trozos de sepia, calamar, gambas y mejillones, coronándose como el preferido de las zonas costeras en verano.
  • Frito de sangre: una versión muy antigua que incorpora la sangre hervida del cordero cortada a dados junto a la asadura tradicional.

[FERRY A MALLORCA]

Preguntas frecuentes sobre el frito mallorquín

Las dudas más frecuentes al enfrentarse a la receta frito mallorquín en casa suelen centrarse en buscar alternativas para quienes no consumen casquería, en las recomendaciones para congelar las sobras correctamente y en el tipo de vino más adecuado para maridar la intensidad de este plato tradicional.

A continuación, resolvemos esas cuestiones para que tu comida sea un éxito rotundo.

¿Qué tipo de carne puedo usar si no me gusta la casquería?

Si el hígado o el pulmón no son de tu agrado, puedes sustituir la asadura de cordero por carne magra de cerdo (lomo o cabecero), trozos de pollo o incluso solomillo de ternera. Aunque el sabor variará y dejará de ser la receta ortodoxa, la técnica de la fritura por separado y el uso del hinojo garantizarán un resultado final espectacular y adaptado a todos los paladares.

¿Se puede congelar el frito mallorquín sobrante?

No es en absoluto recomendable congelarlo. Al llevar patata frita, el proceso de congelación y posterior descongelación destruye por completo su textura, volviéndola harinosa y aguada. Es un plato pensado para consumirse en el momento o, como mucho, guardarse en la nevera para calentarlo suavemente al día siguiente en una sartén.

¿Con qué tipo de vino se recomienda maridar este plato?

Debido a la intensidad de la fritura, la grasa de la carne y la frescura anisada del hinojo, el maridaje ideal es un vino tinto joven o de crianza corta, preferiblemente elaborado con la variedad de uva autóctona manto negro. Su ligereza y acidez limpian el paladar tras cada bocado, equilibrando perfectamente la contundencia de los ingredientes.

Conclusión: un viaje culinario que debes probar

Preparar y degustar un buen frito mallorquín es sumergirse en la historia del Mediterráneo, descubriendo una receta que ha sabido conservar intacto el espíritu rústico y la filosofía del aprovechamiento campesino de las islas Baleares durante cientos de años.

Lo que hace especial a este plato es el cuidado en su preparación. Freír con mimo, respetar los tiempos y dejar que el hinojo haga su magia es todo lo que necesitas para triunfar en tu cocina.

Ponte el delantal hoy mismo, reúne los ingredientes y sorprende a tu familia con este bocado lleno de tradición. Y cuando quieras vivir la experiencia balear en toda su plenitud, empieza a planificar tu próximo viaje a Mallorca con Trasmed para descubrir, bocado a bocado, todos los secretos que esconde la verdadera gastronomía mallorquina.

Saborea Mallorca con Trasmed

La forma definitiva de disfrutar del auténtico sabor del frito mallorquín es degustarlo en un "celler" tradicional de la isla, una experiencia gastronómica que puedes vivir cómodamente viajando en los ferrys de Trasmed, embarcando tu propio vehículo para moverte con total libertad por los pueblos del interior.

Cocinar en casa es una maravilla, pero saborear este plato en una antigua bodega de piedra mallorquina, acompañado de un buen vino local, eleva la experiencia a otro nivel.

Al viajar con Trasmed, tu ruta culinaria comienza desde el momento en que subes al barco.

  • Libertad total: conduces tu propio coche al salir del puerto de Palma para ir directamente a pueblos gastronómicos como Sineu o Inca.
  • Sin límite de equipaje: puedes volver a casa con el maletero lleno de ensaimadas, aceite local, hinojo fresco y vino de la tierra.
  • Descanso a bordo: llegas a la isla relajado tras dormir en un camarote privado, listo para empezar tu ruta de sabores nada más desembarcar.

El frito mallorquín es una de esas recetas que ayudan a entender mejor la esencia de Mallorca a través de su cocina. Ya sea preparándolo en casa o probándolo en un restaurante tradicional durante tu viaje, merece la pena descubrir un plato que sigue muy presente en la gastronomía de la isla.

Frito mallorquín: receta